Hembreo
Entre los criadores de palomas del sur de España, el HEMBREO es el nombre que se le da a un juego que se practica con hembras de diferentes razas de buchonas ladronas. Es en parte la antitesis -o tal vez el complemento- de la suelta de los machos, de la que a veces nos referimos a ella como “el celo”. Excepto en algunos pueblos de la provincia de Cádiz, la suelta de la hembra no es tan popular como la suelta del macho, pero tal vez su práctica deba aumentar; ya que ayuda a seleccionar las hembras para criar, después de someterlas a duras pruebas, y también porque es absolutamente divertido.
El hembreo consiste en volar una hembra individual -soltera- que ha sido separada de su compañero aproximádamente durante diez o quince dÃas. Si se quiere máxima garantÃa, debe tener dos o tres años y haber mostrado un notable instinto al hogar, siendo una celosa y guardiana de su nido o por cualesquier otras señales de cariño a su palomar. Si se desea seleccionar para criar, se utilizarán pichonas, palomas jóvenes, a las que se les dará menos dÃas de suelta que a las adultas.
El dÃa para soltarla puede ser elegido al azar o señalado anteriormente por un grupo de aficionados vecinos. Es mejor escoger una ocasión en que haya una gran cantidad de machos jóvenes volando. Ella volará entre todos ellos, intentando encontrar un nuevo compañero. Pronto escogerá un pretendiente que le guste e intentará conducirlo a su palomar mientras el macho elegido por ella procurará, a su vez, hacer lo propio. Algunas veces puede haber interferencias por parte de otros palomos, pero al final el galanteo queda reducido a la hembra y el macho elegido por ella. Luego puede tardar algunas semanas antes de que, uno u otro, se rinda y entre en el palomar del contrario. Es la normativa de la escuela gaditana.
Un truco ingenioso
En idénticas circunstancias, las hembras tienen un menor instinto de conservación que los machos; ceden primero y son atrapadas más facilmente. Para hacer frente a este obstáculo el criador que practica el hembreo puede emplear un truco ingenioso: prepara un grupo de tres hembras del mismo color. Cuando la primera comienza a mostrar sÃntomas de debilidad y parece estar apunto de ser atrapada en casa de su antagonista, su propietario la retira y suelta la segunda hembra. Como es del mismo color que la primera y vuela en el mismo circuito, el macho no notará el cambio. Pero ahora se encontrará un poco agotado, mientras la hembra de refresco, funciona al máximo de sus fuerzas.
Naturalmente, si el proceso se repite una vez más y la tercera hembra entra en juego, lo más probable es que el seductor en potencia a menos que sea un palomo realmente excepcional finalmente será reducido, y a su vez, atrapado en el palomar de la hembra. A la usanza de la escuela sevillana, y quizá de la misma manera que en el resto de la España columbicultura.
Por medio del deporte del hembreo, los aficionados atrapan a los palomos de otras personas. Algunas veces estos son devueltos de manera amistosa entre bromas y fanfarronadas y quizá un poco de vergúenza por parte del propietario del palomo capturado. Antiguamente se tenÃa que pagar una cantidad fijada de antemano por el rescate del cautivo. Sin embargo, en algunas ocasiones, el palomo atrapado era matado en acto de presencia de su dueño, quien juraba vengarse en el futuro.
Jose Joya
